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Tranvía en Plaza de la Paz
frente Cementerio General

El patio más antiguo del Cementerio General se encuentra en el ala norte. Al ver las cruces de fierro y de lata oxidadas, ya sin indicios de los nombres de quienes están enterrados ahí ni de flores que dejen sus familiares también muertos, es difícil alejar el prejuicio que existe en torno a un cementerio: un lugar misterioso, lúgubre, atemorizante a veces. Son cientos de cruces color cobre que fueron puestas allí hace dos siglos y donde ahora no hay más que pasto seco y algunas aves.

Antes de este cementerio laico no había un lugar digno para dar sepultura a quienes no fueran católicos o tuvieran pocos recursos, y se acostumbraba dejar sus cuerpos a un costado del cerro Santa Lucía. Como símbolo de esta iniciativa, en el Patio de los Disidentes, uno de los secotres más emblemáticos, yace el reverendo evangélico Juan Canut de Bon. Es por esta razón que el Cementerio General marcó un hito en la historia gracias a la inspiración de Benjamín Vicuña Mackena, quien lo proyectó como un lugar de recuerdo de los antepasados. Mientras que su fundador, Bernardo O’Higgins, vio en él la oportunidad de rendir homenaje a los próceres de Chile, pero principalmente, de unificar a la nación.

La efervescencia por todo lo que significaba esta innauguración para dichas personas, se tradujo en una gran celebración todos los 1 de noviembre (Día de todos los Santos y Difuntos), donde el barrio se llenaba de ramadas y carretas donde había abundante comida, bebida, música y baile.

Decíamos que visitar el Cementerio General implica, entre otras cosas, acercanos a la historia de nuestro país. Las tumbas de personajes ilustres como los presidentes Manuel Blanco Encalada, José Manuel Balmaceda, Arturo Alessandri y Salvador Allende se pueden encontar en el casco histórico ubicado en el área sur del cementerio, cerca de la entrada principal en Av. Profesor Zañartu con Av. La Paz.

Pero no solo los “patriotas ilustres” tienen un lugar destacado en el cementerio. Un recorrido cargado de emoción es el visitar las tumbas de otros personajes que desde su vida personal o iniciativas sociales y políticas influyeron en el curso de los hechos de nuestro país. Algunos de ellos son el pintor Nemesio Antúnez, la escritora María Luisa Bombal, los folckloristas Víctor Jara y Violeta Parra, el ex-senador Jaime Guzmán, las escultoras Marta Colvin y Rebeca Matte, el patriota Manuel Rodríguez y el escritor y político José Victorino Lastarria. Todos ellos están ubicados en distintos patios del cementerio (plano de guía), en tumbas que van desde nichos a mausoleos.

fuente de texto http://www.plataformaurbana.cl/

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foto antigua obtenida desde Pedro Encina